La CEO solo buscaba un chofer por unas horas… sin imaginar que aquel padre soltero conocía el secreto que podía destruir su imperio. En las calles de Ciudad de México, él manejaba en silencio mientras ella revisaba contratos millonarios en el asiento trasero. Parecía un hombre común, humilde, invisible. Pero una llamada inesperada reveló su verdadero apellido… y entonces la mujer más poderosa del país entendió que no lo había contratado por casualidad.
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